Detrás de TAC-cerámica se encuentra el proyecto personal de Teresa Arroyo (Burgos, 1988), arquitecto (UNAV, 2012) e historiadora del arte (UCM, 2019). 


Teresa se adentró en el mundo de la cerámica a los seis años en un taller burgalés al que estuvo asistiendo más de una década. Tras terminar sus estudios de arquitectura, retomó su amor por este material y por la infinidad de posibilidades que ofrece en un taller madrileño. Un par de años más tarde, TAC-cerámica empezó su andadura


Sus piezas están hechas y pintadas a mano, por lo que no hay dos iguales. Cada pieza es única y presenta las irregularidades propias de un trabajo artesanal. Todas ellas se caracterizan por una delicadeza naif que pone en valor la belleza de lo imperfecto.